En nuestra firma, hemos ido a juicio muchas veces, con mucho éxito, y hemos logrado veredictos multimillonarios. Es una habilidad en sí misma. Un cliente no debe cometer el error, si tiene una reclamación por lesión grave o discapacidad, de contratar una firma de abogados que no entienda lo que significa ir a juicio, que no posea los recursos para ir a juicio, y que no tenga abogados en plantilla lo suficientemente capacitados para ir a juicio. Creemos que siempre debemos prepararnos para la guerra. Porque al prepararnos finalmente para ese juicio, ofreciendo el mejor caso posible a nuestro cliente, fomentaremos el acuerdo. Los clientes se dan cuenta de que somos respetados. Somos respetados por la barra de defensa, somos respetados por las corporaciones y las compañías de seguros porque, en última instancia, saben que si llega el momento de la verdad, están en una guerra. Están en una pelea, y tarde o temprano, van a pagar.